No hay dos personas iguales, igual que no todos tenemos el mismo contexto. Por eso, para que el proceso tenga éxito, todo se adapta a ti.
El plan se diseña con opciones hechas a tu medida —basadas en tus gustos y tu contexto— y con equivalencias, para que tengas flexibilidad y puedas moverte sin perderte. Nada de menús semanales cerrados a la antigua. Porque un plan solo funciona si puedes mantenerlo, y esa es la clave de todo: la adherencia. Todo está pensado para que encaje en tu vida real.
Pero un buen plan no basta. Una parte importante del éxito está en el acompañamiento: en poder resolver tus dudas cuando surgen, no que te den una hoja y te toque lidiar con tu día a día hasta volver, al cabo del tiempo, para un seguimiento.
En la primera sesión partimos del formulario que has rellenado, que nos da la base para no empezar de cero. A partir de ahí nos conocemos: profundizamos en tus objetivos, en tu contexto y en tu historia, resolvemos lo que necesites y esbozamos juntos el plan de acción.
Por eso haremos seguimientos cada semana: valoramos tu evolución y ajustamos lo que haga falta —cantidades, alimentos, hábitos, gestión de tu día a día— para que sigas progresando y no pierdas semanas por el camino, como ocurriría de la otra forma. Y si en algún momento quieres variar las opciones de tu plan, lo hacemos cada 6 semanas.
Por qué no trabajo con menús cerrados
- Un menú semanal cerrado te dura lo que dura la novedad. Cuando tienes un día complicado, no tienes todos los alimentos o te surge un imprevisto, no sabes por qué cosa cambiarlo y acabas dejándolo entero.
- No te enseña nada. Cuando se acaba el plan vuelves al punto de partida, porque nunca has aprendido qué es lo que necesitas para tu objetivo.
- No aguanta tu vida real. Una comida fuera, un turno raro o un cumpleaños no caben en una tabla de siete días.
Un plan solo funciona si puedes mantenerlo. A eso se le llama adherencia, y es la diferencia entre conseguir tu objetivo o terminar fallando y sintiéndote culpable de nuevo.
Cómo es tu plan
- Opciones, no obligaciones. Cada comida tiene varias alternativas hechas con lo que a ti te gusta y con lo que de verdad cocinas.
- Equivalencias. Sabes por qué puedes cambiar cada cosa, así que puedes moverte sin perderte.
- Material de apoyo. Cuando hace falta te doy guías y láminas: cómo montar un plato completo, cómo resolver una comida fuera de casa, qué hacer en un viaje o en una cena. La idea es que entiendas el porqué y sepas resolver esas situaciones tú.
- Rotaciones. Para conseguir el objetivo es fundamental generar adherencia, entonces es cuando comienzan a verse resultados. Por eso no tiene sentido cambiar cada semana el plan al completo. Si lo necesitas podemos incluir variedad o rotar las opciones cada 6-8 semanas.
¿Y si tú prefieres un menú?
Hay quien funciona mejor con la decisión ya tomada: abrir el móvil, ver qué toca hoy y no pensar más. Si ese eres tú, te preparo el menú sin ningún problema. Lo que no hago es dártelo por defecto a todo el mundo, porque a la mayoría le dura tres semanas.
Aun así, sobre ese menú seguimos trabajando el porqué de cada cosa. La idea es que llegue el día en que no lo necesites.
Qué llevas contigo al terminar
- Saber montar un plato completo sin mirar nada.
- Resolver una comida fuera de casa sin que se te vaya la semana.
- Entender qué cambia cuando entrenas más, duermes menos o tienes una semana mala.
- Criterio para decidir tú, que es justo lo que no te da un menú.
Cómo funcionan los seguimientos
Cada programa es un seguimiento continuo, no un bono de sesiones. Una vez por semana revisamos cómo va, contando desde la fecha en la que empiezas.
- 1 mes → 4 seguimientos
- 3 meses → 12 seguimientos
- 6 meses → 24 seguimientos
No se acumulan ni se recuperan fuera de ese plazo: una semana que no se usa no se guarda para más adelante.
He creado una aplicación para que tengas tu plan siempre al alcance de la mano y no se te escape nada:
- Pasta 90 g
- Pechuga de pollo 150 g
- Manzana 100 g
- Patatas 350 g
- Atún al natural 1 lata
- Guisantes 60 g
- Zanahoria 60 g
- Huevo 1 ud
- Mayonesa ligera 20 g
- Garbanzos cocidos 150 g
- Patatas 250 g
- Atún en aceite 1 lata
- AOVE 5 g
- Salteado de verduras 150 g
- Arroz integral 80 g
- Pechuga de pollo 180 g
- AOVE 5 g
- Tomate triturado 30 g
Y para cualquier duda del día a día, me escribes por WhatsApp.
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