Mejorar tus hábitos no consiste en seguir un menú, consiste en ordenar tu alimentación y ganar criterio para decidir por tu cuenta. Trabajamos la estructura del día, la organización de la compra, las comidas fuera de casa y el porqué de cada cambio, con ajustes progresivos que puedas sostener.
- Sin dietas de moda. Partimos de tu alimentación actual y la ordenamos poco a poco, con cambios que puedas sostener.
- Hábitos que se quedan. Más que un menú, ganas criterio para decidir por tu cuenta el día de mañana.
- A tu ritmo. Avanzamos según tu día a día y según lo que puedas sostener, no según un calendario fijado de antemano.
Esto encaja contigo si
- Comes bien de lunes a jueves y el fin de semana se descontrola.
- Llegas a la noche con hambre y acabas picando sin control.
- Tienes turnos, horarios raros o comes fuera de casa a diario.
- Quieres tener criterio para decidir tú, sin depender de un menú.
- Necesitas ayuda para organizar tu alimentación porque te falta tiempo o ideas.
- Simplemente quieres tomar mejores decisiones en tu día a día y tener más energía.
Qué trabajamos
- La estructura del día. Cuántas comidas, a qué horas y qué lleva cada una, adaptado a tus horarios reales.
- La compra y la organización. La mayoría de las decisiones de la semana se toman en el supermercado, no en la cocina.
- Las comidas fuera. Cómo elegir en un menú del día, en una cena con amigos o en un viaje.
- El descanso. Dormir poco o mal altera las señales que regulan el apetito y aumenta las ganas de picar, así que se revisa antes de tocar nada más.
Preguntas frecuentes
Sé lo que tengo que comer, pero no consigo mantenerlo. ¿Por qué?
Porque lo que suele fallar no es la información, es la organización: no tener resuelto qué se cena, no tener nada preparado y acabar decidiendo con hambre a última hora. Por eso trabajamos la planificación de las comidas y la compra, y no la teoría.
¿Sirve si no quiero perder peso?
Sí, es justo para eso. Se puede trabajar la alimentación sin que el peso sea el objetivo ni la medida del progreso.
¿Me vas a dar un menú cerrado?
No. Trabajamos con opciones y equivalencias para que puedas cambiar según lo que tengas o te apetezca. Un menú cerrado funciona una semana y se abandona a la segunda.
¿Y si tengo turnos o horarios cambiantes?
El plan se diseña contando con eso. Requiere más trabajo de planificación, porque hay que adaptar el número de comidas y su reparto a un horario que cambia cada semana, pero es perfectamente viable.
¿Cuánto tiempo necesito?
Los hábitos tardan en asentarse más de lo que la gente espera. Tres meses es el mínimo razonable para que los cambios se mantengan cuando termina el seguimiento.
¿Qué pasa cuando termine?
La idea es que salgas con criterio propio. Si más adelante quieres una revisión suelta para ajustar algo, puedes hacerla, pero no deberías necesitar volver a empezar.
¿Empezamos?
Elige tu programa o escríbeme si no tienes claro cuál encaja contigo.
Ver tarifas Escríbeme